Cada semana envío correos donde explico errores que estancan tu progreso con el contrabajo. Son tan obvios que parecen tontos, pero son tan comunes que tal vez los estés cometiendo a diario — sin saberlo.
El error más común al aprender vibrato en el contrabajo
«El vibrato me sale bien, pero cuando intento mantenerlo mi mano se pone tensa, rígida.»
A todos nos ha pasado, amigo, no te preocupes.
De hecho, tengo un colega que ha pasado años estudiando técnica, vibrato específicamente: es un coleccionista de videos de YouTube.
Hay mucha información en esa plataforma, y eso es bueno y no tanto, ¿je? Aunque podrías encontrar todo lo que necesitas allí para aprender por tus medios, intentar organizar el contenido para que se adapte a tu problema específico puede tomarte muchísimo tiempo.
En fin, este colega tiene muchísimos datos y ejercicios, y mucho tiempo practicándolos, pero no ve progresos. O bueno, sí, ya puede vibrar, pero su mano se pone rígida cuando intenta conectar frases.
Es decir, después de pasar varios compases vibrando aparece la tensión y su vibrato se torna nervioso.
Tan nervioso que llega a un punto en el que ya no puede seguir, se paraliza.
La razón por la cual esos ejercicios no le funcionan no es porque sean malos. Como te dije, hay muchísima información buena en esa plataforma, grandes maestros dando grandes consejos, pero… ellos no están viéndote. Tal vez no es para ti ese ejercicio.
En el caso de mi colega, su problema viene de la base: cómo posicionarse con el instrumento.
Tu cuerpo es el apoyo. Si olvidas esto, terminas apretando con el pulgar.
Ahora bien, vengo a recordarte la técnica, porque es lo que más fácil se olvida cuando estás concentrado en el vibrato.
En realidad es una cadena:
- Básicamente, dejar que el contrabajo venga hacia nosotros, no al revés. Lo que me lleva a…
- El soporte más grande que tenemos con el instrumento es nuestro cuerpo: la pierna, la cadera, si tocamos de pie. Para esto y solo para esto, tengo que ser sincera y asumir que (aunque no me guste) sentados es más fácil. Y esto nos lleva a…
- No apretar con el pulgar: es solo un pequeño apoyo.
Esta es la clave para evitar la tensión en la mano (y por ende en el vibrato).
Y cuando pensamos que hay que mantener el mismo vibrato hasta el final, es más difícil tocar relajados. El cuerpo lo entiende como un movimiento mecánico, repetitivo, y terminamos sonando robóticos. El truco es enfocarnos en otra cosa. Pero de esto te hablo en el siguiente correo.
Emilse
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PD 2: Al suscribirte recibes un correo de bienvenida con un video. Se trata de un ejercicio donde te explico un concepto que va a cambiar tu forma de producir el sonido. El video dura 4:04 y el ejercicio seguro lo conoces — no hay contrabajista que no lo haya practicado. Pero el 90% lo hace mal, JA. Casi nadie sabe de dónde viene realmente ese movimiento, pero en ese 90% no vas a estar tú, tú no, no después de ver el video. Ya me contarás.