Contrabajo en la Ciudad

El newsletter

Cada semana envío correos donde explico errores que estancan tu progreso con el contrabajo. Son tan obvios que parecen tontos, pero son tan comunes que tal vez los estés cometiendo a diario — sin saberlo.

Cómo usar el vibrato en el contrabajo: dónde y cuándo vibrar

Hoy te traigo un ejercicio. Tarea, reto, llámalo como quieras — la finalidad es la misma: hacerte más consciente del vibrato que usas. Y de cómo lo usas.

Pero antes te cuento una historia.

Hablando con un colega esta semana, me decía que por mucho que estudia vibrato, no logra avanzar. O bueno, sí, pero no.

A ver, según él, le salen cada vez mejor los ejercicios.

Pero… cuando lo pone en práctica en una obra, no siempre sabe exactamente dónde vibrar ni cómo.

También cuando intenta mantenerlo, su mano se pone muy tensa. Es decir, puede vibrar una negra, una blanca, pero conectar varios compases le resulta súper difícil y su mano se torna rígida.

De esto último te hablo en el próximo correo. Hoy me enfoco en la parte de “no sé dónde vibrar”.

Entonces, como soy freaky fan de dar consejos que nadie me pide, le dije:

“No sabes dónde vibrar porque no tienes la historia en tu cabeza.”

Si tienes una frase, tienes una posibilidad de decir algo. Y cuando decides qué quieres decir, entonces automáticamente sabes dónde colocar el vibrato.

¿Por qué sé esto?

Porque cuando estaba redactando el guion de los videos del curso, me senté a pensar muuuuucho cuál fue el momento exacto en el que hice click. Recuerdo que mi vibrato era muy nervioso, y también recuerdo que en algún punto dejó de ser un problema.

No es que me convertí en Emilse la súper contrabajista, para nada. Pero el vibrato no representó nunca más un problema, así que podía usar mi tiempo de estudio para resolver otras cosas.

Y para saber cómo estructurar el curso, necesitaba ubicar qué fue lo que me hizo dar ese paso y que el vibrato fuese una de mis herramientas para interpretar y no un dolor de cabeza que no podía resolver.

Así fue que di con ese momento. El click que lo cambió todo. Que por cierto, no es que es un instante donde un ser superior te ilumina y pahh desde ahí todo te sale lindo, nada que ver (ojalá).

Simplemente, cambias tu forma de ver algo, y con la práctica lo incorporas.

Entonces…

Pensar en la historia, automáticamente te da el vibrato que usas, y cuándo lo usas.

HER MO SO.

El ejercicio:

Escoge una frase. Solo una. La que quieras. Puede ser un fragmento de una obra que estés tocando — y la consigna es: entre más fácil, mejor. Cualquier pieza del Suzuki vendría bien para esto. Fácil, para que te concentres en lo que quieres decir y no estés luchando con las notas.

Esta frase, solo una, 8 compases máximo: tócala, grábala, en 2 versiones diferentes, solo usando vibrato. Es decir, lo que las hará diferentes será el sitio donde vibras y, claro que sí, cómo vibras.

Este ejercicio es para ayer!!!

¿Por qué? Porque necesitas entender que el vibrato es tu herramienta para contar algo.

Si quieres mandarme los videos, súper. Disfrutaré verlos. Y si tengo tiempo durante la semana, seguramente te dé feedback.

Un abrazo,
Emilse

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PD2: Cuando te suscribes, te llega un correo de bienvenida con un video. Es un ejercicio donde te explico un concepto que va a cambiar la forma en que produces el sonido. El video dura 4:04 y casi seguro conoces el ejercicio: no hay contrabajista en el mundo que no lo haya practicado. Pero el 90% lo hace mal, ¡JA! Casi nadie sabe de dónde viene realmente ese movimiento. Pero tú no vas a estar en ese 90%. Tú no. No después de ver el video. Ya me contarás.

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